Viviendo con su cachorro - Royal Canin Colombia

Viviendo con su Cachorro

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Las primeras noches del cachorro en casa

Es normal que un cachorro llore, gima o ladre cuando le dejamos en su sitio para dormir las primeras noches en su nueva casa. Se debe tener en cuenta que estar solo es algo completamente nuevo para él; desde que nació, ha estado acompañando en todo momento por su madre y sus hermanos y de repente ha sido separado de ellos. Esta separación suele provocar una reacción de estrés que es común a todos los animales sociales (incluido el hombre) y que tiene como finalidad volver a reunir al cachorro con su grupo familiar.

Como es lógico, no todos los cachorros se comportan igual, por lo que algunos dejan de llorar pasados un par de días y otros lloran por las noches durante varias semanas, pero solo en algunos casos esto se puede convertir en un problema duradero.

¿Cómo proceder?

  • Dejar al cachorro en el sitio elegido para dormir una media hora antes que sus dueños se acuesten para poder evaluar cómo reacciona el cachorro ante el aislamiento. Esto, además, puede ayudarle a estar solo en tanto percibe la presencia de sus propietarios en las cercanías.
  • El sitio elegido para que el cachorro descanse por la noche sea una estancia donde esté tranquilo, sin ruidos excesivos o atemorizantes, que pueden provenir tanto de la casa como de la calle. Debe encontrarse a gusto y seguro.
  • Para aumentar la seguridad del animal en su lugar de descanso se puede hacer varias cosas. Una es realizar actividades agradables con él en ese sitio, por ejemplo, jugar, acariciarle de alguna manera que le guste mucho o practicar órdenes sencillas de obediencia con refuerzo positivo.
  • También se puede asociar su colchoneta o cesta con algo muy bueno, por ejemplo, algún juguete que le guste mucho y enseñándole a que juegue con él principalmente en su colchoneta. Si el cachorro en algún momento decide irse voluntariamente a descansar a su cesta, se le debe premiar inmediatamente con elogios y caricias o incluso con algún premio comestible.
  • Asimismo, se puede colocar en la estancia donde va a dormir el cachorro un difusor de feromona apaciguadora canina (hay varias marcas en el mercado). Debe situarse cerca de su cesta y una semana antes de su llegada, aproximadamente. Los estudios que se han hecho han observado que el número de noches que el cachorro llora se reduce prácticamente a la mitad cuando se utiliza esta feromona sintética.
  • Según la época del año y la zona donde vivamos, es muy importante prestar atención a la temperatura de la habitación. Es primordial que no pase frío, ya que esto dificultará que se duerma. Esto es esencial en todos los cachorros, pero cobra mayor importancia en aquellos de razas pequeñas o con poco pelo o muy fino.
  • Las características de su colchoneta o cesta también son relevantes: deberá estar mullida, aislada del suelo y tener un tamaño adecuado para él. A este respecto, aunque hay diferencias en las preferencias según los cachorros, si es demasiado grande puede no resultarle agradable.

Para algunos animales todas estas medidas son insuficientes. En ese caso:

  • Poner una prenda de ropa con el olor del propietario “preferido” en su colchoneta porque puede darle una mayor sensación de seguridad.
  • También puede venir bien practicar períodos cortos de aislamiento durante el día, dejándolo en su sitio con algún juguete que le entretenga mucho durante ese rato, para que le resulte más fácil tolerar las noches. Es muy importante calcular el tiempo que el cachorro puede estar solo sin llorar y empezar por tiempos cortos, que se van aumentando progresivamente.

Finalmente, algo muy importante, por la mañana se debe esperar a tener contacto con el cachorro o a no dejarlo salir de su sitio hasta que esté tranquilo y no ladre o llore. Si se responde a sus lloros, lo único que se conseguirá es potenciar más la conducta que se desea corregir.

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